Sarah es periodista y es amiga de la de la “Comunicación para el desarrollo”. Pasa unos días en Guadix y aproveché su presencia para hablar con ella en la radio y aprovechar su conocimiento de las instituciones europeas.
Vivi era un zángano que vivía ricamente en su panal. Allí no faltaba la comida, ni el abrigo, ni la conversación -que a veces alimenta y calienta tanto como la comida y el abrigo-. Vivi era aficionado a pegar la hebra, en realidad era para lo poco para lo que servía.
Vivi se fue a dar una vuelta al campo aquella mañana. Tal vez hizo el holgazán como estaba acostumbrado o tal vez no, nadie lo sabe. Cuando tocó la hora de volver a la colmena Vivi se inventó la excusa y al aterrizar en el panal le dijo a la primera obrera con la que se cruzó: “Vengo de probar las alas para ver si servían para volar”. Todo ello sin mediar saludo y sin que la obrera le pidiese explicaciones.
La abeja obrera se echó a reir e inició la danza con la que se comunicaba con el resto de las obreras. Les contó rítmicamente lo que Vivi le había dicho y entonces se escuchó una carcajada en toda la colmena. Todas sabían que Vivi era un vividor.
Nota: Historias de Vivi “El Zángano” es un proyecto de cuentos morales.
Estaba yo esta mañana con esto del Twitter que está como la mano del nene -que se le cae y se le tiene- y alguien, no recuerdo a esta alturas, escribió: “Todos a Plurk”. Ni puñetera idea de qué era eso de Plurk, así que le pregunté a Google y rápidamente me dio la respuesta. Entré, rellené el formulario, un nuevo alta, un nuevo usuario, un nuevo perfil y una nueva contraseña. Pero cuando pude acceder descubrí un mundo “horizontal” en internet, el reino de la verticalidad. Algo parecido a twitter, con una línea de tiempo horizontal y con nuevas posibilidades. Mientras la “t” de TwitterFox parpadeaba entre el rojo y el celeste al fondo de mi navegador.
Descubrí Plurk y descubrí que era una versión avanzada de Twitter, con más prestaciones -posibilidad de enlazar fotos, vídeos o mantener hilos de conversación con tus amigos-. TwitterFox continuaba sonrojándose. Plurk me atrapó con sus formas y su aspecto. Y así fue como comencé a invitar a todos mis amigos. Unos me dijeron: “Puf” -estoy acostumbrado-. Otros me dijeron: “Esta guay” y con estos me he quedado alucinando mientras que descubría nuevas funcionalidades.
Hay que reconocer que twitter me introdujo en esto del microblogging, que aceptar el concepto lo pasé con él y que fue Twitter quien me ganó para los 140 caracteres. Ahora Plurk se aprovecha de lo que he aprendido en Twitter, pero me divierte más, me ha seducido, me da más opciones, … ¡Joder! soy como los de 50 que se ligan a la de 20 y mandan a freir espárragos a su pareja que sacrificó toda la vida para pagar la hipoteca.
Pues eso, que ahora Twitter me da menos que Plurk y que allí nos vemos:
Actualización 07/06/08
Otros que también han escrito sobre Plurk con más acierto y la casi la misma pasión:
Manuel Vela es un pintor, expone estos días en la Escuela de Artes de Guadix. Su obra no tiene desperdicio y aunque las figuras geométricas que emplea pudieran parecer frías y distantes, lo cierto es que sus cuadros resultan muy atrayentes y magnéticos -puede ser el empleo del color-.
Esta tarde he tenido la oportunidad de entrevistarlo en La Ventana de la Comarca. Aquí os dejo la entrevista. Si podéis no dejéis la oportunidad de visitar su exposición ni su web: www.manuelvela.com
Recuerdo que cuando tenía unos 12 años Telefónica lanzó un anuncio con una canción con el estribillo: “Un nuevo tono”. La canción era pegadiza y mis amigos y yo decidimos cambiar la letra por: “Un nuevo robo, para robarte, saquearte y mangarte”.
Pues sí, menuda ironía. Telefónica de España me ha cobrado el equipo que nunca me entregó ¡Olé! Pero no es ningún problema, nuevamente el operador no tiene ni idea de qué hacer y me dice que me contestarán en quince días. Es decir, me cobran un servicio que nunca me han prestado y encima yo tengo que esperar quince días para que me devuelvan mi dinero. En este tiempo se generará la segunda factura y me volverán a cobrar un segundo plazo y así sucesivamente.
¿Por qué me tengo que creer lo que me dice el operador si ya me han engañado dos veces y me dijeron que la operación quedaba anulada y no la facturarían? ¿Están para algo los operadores o sólo para parar los cabreos de los usuarios? ¿Me devolverán algún día mi dinero?
Si viviese en otro lugar en el que no tuviese que depender de Telefónica para mis comunicaciones, evidetemenete no estaría con ella.
Estoy convencido que aquí hemos venido a hacer algo, así que yo no paro y me saco de la manga un viejo proyecto que consiste en convertir en podcast los titulares de las portadas de la prensa granadina, algo que hago a diario en la radio y que por alguna razón (pereza con algo de miedo a fracasar) no me atrevía a llevarlo a la red.
Lo hago en http://titulares.interurbe.com y de momento ya he superado la cifra mágica de dos. Por tanto, no me he quedado en el intento. Lo subtitulo “La actualidad de Granada en cinco minutos” aunque en realidad dura siete.
Las televisiones llegan a Internet. Tíscar nos lo cuenta en “Cuando Internet se hizo televisión“. Sintonizamos en el debate a la directora de Servicios Interactivos de RTVE, Rosalía Lloret, y al responsable de La “Televisión a la carta” de RTVA, Ricardo Llorca. En el tejado orientando la antena está Javier F. Barrera y cambiándo las pilas del mando a distancia: J. J. Pérez. Como despedida y cierre tenemos una nueva entrega de La Brocha digital de Sebastián Forero.
Mariano Rajoy sacó sin pudor durante los últimos cuatro años a lo más rancio de la derecha en todo tipo de manifestaciones contra el gobierno socialista. Desempolvó los armarios de la extrema derecha y de buenas a primeras tomaron las calles señoras con permanente y señores con papada y morrillo tocinero gritando a voz en cuello ripios. De nuevo vimos usar la bandera de España contra la otra media España como si los del otro lado no fueran españoles.
Ante todo esto Mariano no meneó ni un dedo. Mariano aceptó esta herencia que para cualquiera habría sido algo incómoda, pero a él parecía no importarle mientras le hacían el juego. Después de cuatro años Mariano parece que la quiera aceptar a beneficio de inventario. Esto es, quedarse con el centro y sacudirse todo lo rancio y casposo. Es demasiado tarde. Yo mismo lo he visto hacer chistes pretendidamente graciosos del gusto de los que ahora no le ríe ni lo sensato.
Sin embargo, hoy hemos visto a estas mismas señoras con permanente gritarle “rojo” y “traidor” en la mismísima calle Génova. Mientras, hemos visto salir por la puerta -de atrás- del garaje esquivando a los mismos suyos a dirigentes del PP. El gesto de la cara de Rajoy debe ser parecido ahora al de Pandora aquel fatídico día que le dio por abrir la dichosa cajita.